Se armó zafarrancho en el Congreso: Héctor Alonso reta a golpes a Biestro y lo amenaza

Foto: Cambio

El diputado Héctor Alonso Granados encaró al diputado Gabriel Biestro Medinilla durante la sesión ordinaria de Pleno, lo que ocasionó que se organizara una trifulca entre los dos, calmada por sus compañeros legisladores.

El zafarrancho a manotazos, empujones, jaloneos y palabras altisonantes durante la sesión ordinaria de este miércoles, fue protagonizado por el diputado sin partido Héctor Alonso Granados y el presidente del Congreso, Gabriel Biestro Medinilla.

Alonso Granados irrumpió de forma violenta en el pleno, golpeó por la espalda a Biestro Medinilla, aventó sus papeles y golpeó el piso con el curul del coordinador de Morena para reclamar que guardias le impidieron la entrada.

El morenista respondió con un manotazo y en seguida fue defendido por Arturo de Rosas CuevasVianey García Romero y Emilio Maurer Espinosa (de Morena), quienes intentaron calmar la situación.

Esto provocó una serie de empujones, en dónde los guardias de seguridad impidieron el paso a cualquier persona, incluyendo a los medios de comunicación.

 

 

Alonso Granados empujó a Maurer Espinosa y Arturo de Rosas, lo cual desató gritos y empujones por unos segundos, hasta que se logró calmar a Alonso Granados.

Héctor Alonso se acercó al diputado Gabriel Biestro Medinilla para darle una palmada fuerte en la espalda, hecho que le molestó al coordinador de la bancada morenista y finalizó con una trifulca que interrumpió la sesión, finalmente Héctor Alonso le arrojó a su curul la tableta electrónica donde emite la votación Gabriel Biestro.Todo empezó cuando el diputado en una intentona de ingresar con activistas que se manifestaban a las afueras del Congreso, el diputado Héctor Alonso Granados demostró su ira y armó un zafarrancho al interior del Congreso.

El diputado sin partido, empezó la gresca en contra de los guardias de seguridad de la empresa SPIE, quienes le intentaron impedir el paso cuando ingresaba al Pleno.

Esto provocó una serie de empujones, en dónde los guardias de seguridad impidieron el paso a cualquier persona, incluyendo a los medios de comunicación.