La 4T le ofrece a LeBarón que los jefes policiales de la frontera norte sean elegidos por voto

Definiciones clave en reunión con Ebrard. Se aplicaría un formato tipo sherif como en EU.

El canciller Marcelo Ebrard estudia un plan para establecer un sistema de elección de los responsables de seguridad municipal en varios municipios del norte a propuesta de la familia LeBarón, que ayer se reunió con el presidente López Obrador y otros altos funcionarios en Palacio Nacional.

Los LeBarón llegaron a la reunión con la intención de conocer los avances en la investigación y con una propuesta. Un proyecto de municipios en paz que contempla un punto clave: Los directores de la policía local deben ser elegidos democráticamente por el pueblo, un sistema similar al de los sheriffs en Estados Unidos. “El jefe de policía podría elegir a los agentes que trabajen con él, pero el pueblo debe respaldarlo y si no funcionan podríamos echarlos”, detalla a LPO Lensow Whitman, miembro de la comunidad LeBarón que ayer estuvo en la reunión.

La propuesta fue bien recibida por el canciller Marcelo Ebrard, que mantuvo un encuentro aparte en el que escuchó los detalles del plan y se comprometió a llevar a cabo las reformas legales necesarias para aplicarlo. Ebrard mostró interés, “le gustó y está de acuerdo” dice Whitman. En una primera fase se aplicaría en los municipios de Galeana (Chihuahua) y Bavispe (Sonora), de donde proceden la mayoría de los familiares de la comunidad LeBarón que el pasado 4 de noviembre perdió a nueve familiares, entre ellos seis menores, tras un ataque de un grupo de crimen organizado, según las investigaciones.

Lo que se discute es un cambio de paradigma absoluto porque las áreas de seguridad son cruciales al nivel de la administración de cada municipio.

Los funcionarios federales les confirmaron que los tres detenidos el pasado domingo están siendo investigados por la participación directa en la matanza, que todos son de la localidad de Janos, en la sierra de Chihuahua y pertenecen al grupo criminal La Línea, aunque por el momento se desconoce el número total de presuntos sicarios que actuaron en la emboscada. “Más importante que los que jalaron el gatillo es saber quién dio la orden y por qué”, dice Whitman, que quiere saber “de quién tenemos que defendernos”.

La reunión, que duró dos horas, acabó con el compromiso de volver a verse dentro de un mes para informar de las novedades del caso. “Al salir me sentí más tranquilo, creo que están haciendo esfuerzos, pero deberían ir más rápido. No quiero que mientras atrapan a los culpables puedan morir más miembros de mi familia o más mexicanos” añade Whitman con cierta impaciencia. “Si ya hay tres detenidos, debería haber más avances”.

 

Fuente: LPO/ Por Daniel Blanco