Nuño ya comienza a decir que aceptaría coordinar la campaña de Meade

Revelaciones y encargos en la previa a la campaña. El nexo con los Calderón. El rol de Videgaray.

0
280

De hace una semana a esta parte algo parece diferente en los comentarios de Aurelio Nuño sobre la definición de la candidatura presidencial del PRI. Quien hasta hace un mes hablaba de sus posibilidades de ser el elegido, de su labor en la reforma educativa y la construcción de escuelas y que incluso incorporó a su discurso elementos tendientes a empatizar con posibles electores, ahora, en sus pláticas con allegados comienza a decir que no rechazaría coordinar la campaña presidencial de José Antonio Meade.

Nuño de hecho ya tiene por estos días una responsabilidad directa con la campaña tricolor: asegurar que el Panal (partido magisterial) se quede dentro de la coalición oficialista y no se incorpore al Frente Amplio del PAN, PRD y MC. Panal manifestó hace unos días que explorará las chances de sumarse al Frente y por eso de inmediato Nuño recibió el encargo de asegurar esa alianza.

El secretario de Educación tiene experiencia en campañas, cuenta con la confianza absoluta de Enrique Peña Nieto y de Luis Videgaray y, cómo el mismo suele decir, de los precandidatos es el único en condiciones de ser el coordinador. Ni Miguel Ángel Osorio Chong ni José Narro estarían demostrando un interés por esa posibilidad.

Nuño además sería el delegado de Videgaray en un rol clave, en plena transición política. Meade tiene un entorno fuerte de colaboradores y casi todos propios empezando por su padre Dionisio. Nuño entraría en ese esquema como un candado para asegurar el control absoluto de una campaña que no admitiría margen de error.

El secretario tiene buena llegada al espectro calderonista lo cual suma si se trata de llegado el caso, convencer a Margarita Zavala de declinar en favor del actual secretario de Hacienda. Comentarios y visiones que vienen a decir que por ahora en el microclima Meade sigue asomando como la opción más contundente.

La única duda que conlleva su posibilidad como opción, y que Nuño la comparte en grandes rasgos, es si Meade no partirá el voto sistémico en tres entre Ricardo Anaya y Zavala. Y en paralelo, Andrés Manuel López Obrador creciendo en el voto antisistema. Si eso ocurriera, el acuerdo con Zavala sería la única ficha para emparejar la elección. A no ser claro, que en el voto antisistema se revele una figura de rápido crecimiento que habría que buscarla entre los independientes.

DEJA UNA RESPUESTA