Alfaro busca a El Bronco y a Cabeza de Vaca para asegurar la candidatura de Colosio y la alianza PAN-MC

Momentos decisivos para el futuro del tablero electoral. Conversaciones reservadas. Un cabildeo de altura.

Son momentos decisivos para el destino del PAN y de MC en Nuevo León. Pero la clave para una fusión no está en Monterrey, sino que oscila entre CDMX y Guadalajara. El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro ha iniciado una serie de contactos decisivos con sus homólogos Jaime Rodríguez Calderón y Francisco Cabeza de Vaca con la finalidad de que Luis Donaldo Colosio acepte ser candidato al Palacio de Cantera en 2021.

La confluencia de los tres mandatarios obedece al mensaje que se le acerca al diputado local. Ese argumento dice que Nuevo León es la punta de lanza de la Alianza Federalista y que, a como de lugar, el estado no puede ser gobernado por Morena. No es una cuestión de Nuevo León. Es un asunto nacional, de trascendencia absoluta y que está por encima de cualquier acuerdo que el diputado pudiera haber hecho con el senador Samuel García. Y que sin la alianza el triunfo es difícil.

A esta maniobra se sumó, sin demasiado sigilo, ya hace una semana, Eduardo Garza T., magnate de buen predicamento en la clase empresarial del estado. Es el responsable, además, de la cada vez más dura retórica de Adrián Sada, titular de Caintra NL, para con la Federación.

Alfaro reitera en privado que con su apoyo y la operación de sus dos amigos gobernadores, Colosio debería ser el próximo gobernador. El diputado nunca lo reconocerá en voz alta, pero ha hablado de esta opción a solas con Manuel González.

Hay un cambio un Colosio. Hace un mes y medio se negaba rotundamente a cualquier aventura que vaya más allá de Monterrey. Ahora solo guarda silencio y escucha. No se cierra a nada. Un símil de cuando también se negaba a querer ser alcalde en Monterrey, en enero de este año.

Esa apertura, mínima pero real, es la que mantiene viva la posibilidad de una alianza entre PAN y MC y es lo que explica el esfuerzo final de Alfaro, quien, por cierto, con Colosio entiende que se asegura que nadie le disputará la candidatura presidencial de MC en 2024. Se lo dijo el fin de semana a Ildefonso Guajardo.

El senador García está en alerta. Conoce que su candidatura corre más riesgo en estas horas que cuando tuvo su más grave desliz en redes sociales, semanas atrás. En su tablero sigue creyendo que que aún sin el PAN, MC puede ser una opción ganadora y que la noción de “voto útil” terminará por favorecerlo en las casillas.

Consistente, el senador, se enfoca en acciones concretas y evita criticar a Clara Luz Flores, así como ella evita cuestionarlo a él. Es entendible. Son los dos candidatos más taquilleros del tablero pero tienen que asegurar su viabilidad partidaria.

Los une un factor adicional. Ambos están en su momentum. García ganó la elección del Senado en 2018, tiene una trayectoria ascendente y una imagen ya lista para la competencia. Clara Luz fue alcaldesa, diputada y la gubernatura es el paso natural. Tienen un presente muy similar y un destino igual de ineludible.

 

Fuente: LPO