Trump se impone en Florida y Texas, aunque la elección se mantiene muy disputada

El presidente lleva una ventaja importante en Florida y remontó fuerte en Texas. Los estados claves se disputan voto a voto.

Los resultados empiezan a mostrar que Joe Biden no tenía el triunfo asegurado, como muchos afirmaban. Hasta estas horas de la noche, Donald Trump sigue disputado palmo a palmo los estados clave, y su posibilidades de obtener la reelección no están ni cerca de estar sepultadas. Se trata de un recuento de votos infartante, que podría terminar con cualquiera de los dos candidatos en la Casa Blanca.

El caso más paradigmático fue Florida, el primer logro de los republicanos en estos comicios. A pesar de que las encuestas ponían a Biden algunos puntos por delante, Trump tomó la delantera en los condados rurales y el demócrata no logró igualar el triunfo de Hillary en Miami Dade, donde hace cuatro años la candidata ganó por diez puntos más que Biden esta noche.

El voto latino podría ser la clave para el fracaso de Biden en un estado que muchos esperaban que se llevara. Hay que recordar que en 2018 el demócrata Andrew Gillum iba 9 puntos por delante en las encuestas, y la noche de la elección el republicano Ron DeSantis se llevó el estado por fracciones de punto.

El equipo Biden estaba preparado para una derrota en Florida, de ahí que hubieran ampliado sus apuestas en estados como Texas, Georgia y North Carolina, estados donde la elección sigue muy disputada.

Pero el equipo Biden estaba preparado para una derrota en Florida, de ahí que hubieran ampliado sus apuestas en estados como Texas, Georgia y North Carolina. Hay que decir que en todos esos estados, los demócratas hicieron buenas elecciones, al menos con los datos que se conocen hasta el momento. Pero Trump también pelea sin descanso en esos territorios.

En Texas, con más de 80% de los votos contados, Trump se impone por más de 3 puntos porcentuales sobre Biden, que está haciendo una elección histórica en esa entidad. Pero -al menos de momento- no le alcanzaría para ganar este terruño tradicionalmente republicano. De esta forma, Trump se estaría imponiendo en dos estados de los más decisivos.

 

El camino al triunfo para Trump parecía mucho más estrecho, con mucho menos margen de error. Las encuestas no sólo lo ponían debajo en el voto popular, sino también en muchos de los estados que definen la elección en el Colegio Electoral.

De momento, Georgia, Ohio y North Carolina siguen muy cerca para declarar un ganador, pero en las tres Trump está un paso adelante. La esperanza del equipo Trump ahora es lograr una distancia significativa en Pennsylvania, para quedar así al borde de los 270 delegados necesarios.

De acuerdo con múltiples reportes, la campaña del presidente está sumamente optimista por estas horas, demostrando una vez más que las encuestas son también una herramienta de campaña.

LPO