El esperado título de los Dodgers en las Grandes Ligas, ¿será este año?

Mientras que los Rays nunca han sido campeones, Los Angeles Dodgers no ganan una Serie Mundial desde 1988. Esta es la tercera ocasión que aspiran por el título desde ese momento.

El clásico del otoño de 1988 es inolvidable para los Dodgers. En la parte baja de la novena entrada, contra los Atléticos de Oakland, Kirk Gibson entró al diamante pese al dolor en sus piernas por dos lesiones. La motivación fue el marcador 4-3 en su contra y un solo out para evitar la derrota. Mike Davis había logrado una base por bolas y robado otra, por lo que, con un solo hit, Gibson garantizaría el empate, pero en el último momento marcó un histórico cuadrangular que fue a las graderías del jardín derecho, con el que remontaron y obtuvieron la primera victoria.

Solo fueron necesarios cuatro juegos más para que los angelinos se quedaran con la Serie Mundial de ese año. No eran los favoritos, pero dejaron en la postemporada a los Padres de San Diego y a los fortalecidos Mets de Nueva York y pese a que algunas de sus figuras como los jardineros Kirk Gibson y Mike Marshall estuvieron por fuera por lesiones, brillaron otros como el lanzador Orel Hershiser, que estableció un record con 59 entradas consecutivas en blanco. Eso fue hace 32 años y fue la última vez que consiguieron el campeonato.

Antes de eso tuvieron cinco títulos de las Serie Mundial, tres de los cuales disputaron con los Yankees de Nueva York. Precisamente contra ellos hay otros memorables momentos, como el tercer juego del campeonato de 1981. Era la parte alta de la novena entrada, con el marcados 5-4 que le daba la ventaja a los Dodgers por encima de los bombarderos del Bronx, el lanzador mexicano Fernando Valenzuela se secaba el sudor de su bigote a un lado del montículo.