Desaira edil de Cuetzalan la fiesta más importante del municipio

En la Sierra Norte de Puebla apenas se vivió un desaire por parte del presidente municipal de Cuetzalan del Progreso, Gerson Calixto, quien prefirió atender temas personales, que acudir a la fiesta simbólica (a consecuencia del COVID-19) para conmemorar a San Francisco de Asis.
Me cuentan que el edil estuvo en una pachanga en las últimas horas, permitiéndole agarrar sus alcoholes en esta demarcación.
Ustedes se preguntarán ¿Qué tiene de malo echarse unos alcoholes?
Pues la verdad no tiene nada de malo, lo que generó molestia entre los presentes, es que el edil presuntamente no acata todas las medidas sanitarias para evitar el COVID-19, a pesar de que ya estuvo enfermo de este enemigo invisible.
¿Acaso será cierto?
También me cuentan que después de los alcoholes que disfrutó sin remordimiento alguno el munícipe, pidió a su esposa acudir a la actividad simbólica de la región, a fin de venerar a San Francisco de Asis.
Todo a punta que es verdad, pues con base en algunas fotografías que circulan en las redes sociales, únicamente sale la primera dama del municipio cumpliendo con este compromiso que consiste en la entrega de cera en honor a San Francisco de Asis.
Lo anterior provoca el morbo entre los habitantes de la Sierra Norte de Puebla, donde se afirma que la verdadera autoridad en este Pueblo Mágico, es la esposa de Gersón Calixto, quien demuestra tener los pantalones para tomar diversas decisiones.
Solo como dato curioso para el presidente municipal, Cuetzalan se encuentra en el mapeo del gobierno estatal que se caracteriza por tener personas enfermas contagiadas de COVID-19.
Lo anterior, implica que debería ser el principal responsable en promover las medidas de sanidad y no estar en las pachangas echándose sus alcoholes, luego de que también fue victima de este enemigo invisible.
¿O acaso será mentira de que estuvo enfermo?
Conste que es una simple pregunta.
Hasta aquí mi reporte.
Recuerden escribir a chcuholemus58@gmail.com
LA FRASE
“Después del poder, nada hay tan excelso como saber tener dominio de su uso”.
Jean Paul Richter