Claudio X. encarga un sondeo para ordenar a los candidatos de la oposición de cara a 2021

Creen que la oposición está desordenada. Trabajan con Buendía & Laredo para establecer una estrategia nacional contra la 4T.

En la generación más antigua del círculo rojo mexicano se estableció un ánimo algo pesimista respecto a las próximas elecciones de medio término. Una suerte de mantra se repite entre esos tótems de la política: son comicios para sobrevivir porque la marca Morena sigue muy arriba, pero también por la virulencia que emerge desde Palacio Nacional contra ese pasado caído en desgracia.

“No se puede hacer oposición en serio si no tienes en orden tu tarjeta de crédito y transparente tu teléfono celular”, resume lapidario un operador del PRI, en una clara referencia al trabajo delicado que encabezan dos hombres fuertes de la 4T: Santiago Nieto y Audomaro Martínez.

Eso explica, quizás, la estrategia de Alejandro Moreno Cárdenas, que como adelantó LPO está dispuesto a entregarlo todo a cambio de sostener al PRI en su Campeche, o la buena sintonía que se terminó de sellar en estos días entre Francisco Domínguez y Palacio Nacional.

Sin embargo, los ideólogos del Plan BOA -como lo bautizó López Obrador- no se dan por vencidos. Según pudo saber LPO, Gustavo De Hoyos y Claudio X. González encargaron hace algunas semanas una encuesta nacional a Buendía & Laredo, bajo la premisa de obtener una lectura más detallada de la actualidad político-electoral y así lograr una estrategia más efectiva para las elecciones de 2021.

Los resultados de la encuesta muestran algunos datos alentadores para la oposición. A nivel nacional Morena sigue liderando con mucha ventaja: 35% de intención de votos, contra apenas 15% del PAN y 13% del PRI. Pero hay ciertos aspectos del electorado obradorista que despertaron ilusión entre los empresarios.

Gustavo De Hoyos, líder de la Coparmex.

Por un lado, de ese 35% apenas 15 puntos porcentuales puede considerarse como un votante “duro”, mientras que 10 puntos se corresponden con votantes que se consideran “flexibles” y podrían modificar su decisión de aquí a 2021.

Quizás lo más interesante sea que, según Buendía & Laredo, casi la mitad de esos votantes obradoristas dicen que son, sobre todo, votantes de AMLO y no necesariamente de Morena. Allí está el área de oportunidad.

El estudio asegura, sin embargo, que no será fácil migrar a esos votantes “semi-desencantados” con la 4T, porque los partidos tradicionales tienen su imagen muy dañada. “Al PAN los votan los del Frenaa, pero será muy difícil que alguien que votó a AMLO en 2018 ahora vuelva al panismo”, explicó a LPO un empresario que tuvo acceso al sondeo.

Claudio X. y Gustavo de Hoyos trabajaron junto a otras viejas estrellas del establishment político para lograr un bloque opositor unificado, un proyecto que quedó trunco. Ahora, la idea tuvo un leve giro: conseguir candidatos independientes o partidistas pero no vinculados al “viejo régimen”, como Enrique Alfaro. Con ellos, y algún acuerdo con el PRI y el PAN, se podría polarizar la elección con Morena.

 

LPO