Espionaje o boicot a la encuesta: ¿Quién grabó la conversión de Ramírez Cuéllar y Bertha Luján?

Los audios en la casa de Bertha Luján agigantan las grietas en el oficialismo. Acusaciones cruzadas por la filtración. Las teorías que circulan en ambos bandos.

Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional de Morena. LPO / Rodrigo González Olivares

La pelea por Morena está tomando una temperatura insoportable. Denuncias por desvíos de fondos, amenazas de expulsiones entre compañeros de ruta, y ahora también audios que alimentan el fetiche del círculo rojo mexicano: el espionaje político como un arma para atacar adversarios. En Palacio Nacional observan en silencio, pero con cierta preocupación.

La Política Online advirtió hace algunos días la alarma que se encendió en la mesa chica de AMLO por el “giro tribal” que tomó la pelea por la dirigencia de Morena. Lo que parecía una disputa entre las viejas corrientes del PRD, ahora tomó un color todavía más turbio. “Ya nos parecemos al PRIAN”, decían algunos preocupados.

Esta mañana Reforma publicó un audio en donde Alfonso Ramírez Cuéllar conversa con Bertha Luján y su esposo Arturo Alcalde, padre de la titular de la Secretaría del Trabajo, Luisa María. Allí dejan en evidencia lo obvio: existen dos grupos muy marcados que se disputan el control de Morena.

De un lado etán “Los Puros”, con su máxima candidata para la sucesión de la 4T, Claudia Sheinbaum. El nombre de la Jefa de Gobierno es pronunciado en este audio, junto al de la alcaldesa Clara Brugada y Cuitláhuac García, gobernador de Veracruz. En la reunión se afirma que ya todos están aportando para la campaña de Porfirio Muñoz Ledo, su candidato a dirigir el partido.

Del otro lado se encuentran “Los Aliados”, encabezados por la candidatura de Mario Delgado, pero secundados por Marcelo Ebrard -el otro candidato fuerte a la sucesión-, Ricardo Monreal y operadores territoriales de fuste, como el mexiquense Higinio Martínez.

La Jefa de Gobierno, sin embargo, considera que la disputa por el control de Morena no tiene un anclaje directo con la sucesión, al menos no por ahora. Su máxima preocupación, en cambio, sería su rivalidad insalvable con Ricardo Monreal, que apoya al otro bloque. Al parecer, la historia los pondrá siempre en bandos separados.

Desde esta perspectiva, la eventual continuidad de Alfonso Ramírez Cuéllar o bien la victoria de Porfirio Muñoz Ledo se convertirían en un triunfo político para Sheinbaum. El control del partido en manos de Delgado sería de alguna manera una derrota ante Monreal y no frente a Ebrard. Esa lectura prima en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento.

Pero el audio en la casa de Bertha Luján abre un interrogante todavía más inquietante: ¿quién tuvo acceso a la propiedad para escuchar y grabar en detalle esa conversión privada? ¿Y quién se beneficia, en todo caso, con esta filtración?

Las respuestas a estas preguntas generan la misma controversia irreconciliable que reina entre ambos bandos. En el bloque de “Los Aliados” aseguran que se trata de una cortina de humo, una suerte de “auto-espionaje”.

Porfirio Muñoz Ledo.

 

Señalan a Hugo Scherer como el autor intelectual de esta maniobra, que lo único que lograría es generar más enojo en Palacio Nacional, para suspender así la encuesta. Bajo esta lógica, las víctimas serían al mismo tiempo los ganadores con este supuesto espionaje.

“Saben que a través de la encuesta pierden. Por eso también pusieron a Porfirio Muñoz Ledo, que ya parece inimputable con sus declaraciones. Quieren reventar el proceso para que Ramírez Cuéllar siga al frente del partido, y así lograr una victoria rotunda para Claudia, que seguiría controlando el partido”, aseguran a LPO.

Los Puros responden -siempre en off the record– que un colaborador de los Alcalde habría sido el autor de la traición. E incluso apuntan contra José Ángel Ávila Pérez -un histórico aliado de Marcelo Ebrard-, a quien señalan como un hombre con lazos con el viejo Cisen.

 

Fuente: LPO