Sin señalética, baches y hasta con deslaves, el Periférico de Puebla

Son evidentes las malas condiciones del tramo entre la carretera Federal a Tehuacán y Valsequillo

Foto: El Sol de Puebla

En un recorrido realizado por El Sol de Puebla sobre Periférico entre la carretera Federal a Tehuacán y Valsequillo se observó que el asfalto tiene gravilla, hay postes caídos, nula señalética, algunos deslaves de piedra, ocasionados por la lluvia, y hierba por doquier.

Además, la vía que divide a ambos sentidos de la carretera es utilizada por algunos transeúntes como ciclovía o como pista para correr, aunque no està en condiciones para utilizarse de esta manera.

La gravilla suelta, la hierba y la falta de puentes peatonales representan un riesgo no solo para los deportistas sino para la gente que quiere cruzar de extremo a extremo.

Sobre el asfalto hay enormes piedras tiradas a los costados de la carretera, lo cual significa un gran peligro para los conductores. Además de paneles solares tirados.

A la altura de Bosques la Calera, hay varios deportistas que utilizan el tramo divisorio como ciclovía, aunque no tenga cemento, haya gravilla, piedras y esté mojada por la lluvia y cubierta de hierba.

No obstante, en un pequeño trecho del recorrido, había trabajadores recogiendo rocas. En el lugar, unas cinco personas, entre hombres y mujeres, hacían a un lado escombros y lodo, producto de las fuertes lluvias que últimamente han azotado al estado.

Aunque había deslave y rocas grandes, no había maquinaria para ayudar a las personas a recoger más de lo que su propia fuerza les permitía. Así que, los residuos de roca, granito y agua fueron recolectados en carretillas.

Para Diego Iván, un corredor de 29 años de edad, salir a hacer deporte por estos rumbos es jugársela.

“Está en malas condiciones, en comparación con la que está Angelópolis, allá está bien bonito y planito. Aquí está sucio y ya con agua todo se va deteriorando. Me gustaría que hubiera una ciclovía en buen estado, muchos salen a correr. Por lo regular yo vengo a correr los fines de semana y sí representa un riesgo porque ahorita está mojado y sí se resbala uno y el piso está disparejo y te puedes torcer”, comentó Diego Iván en entrevista con este medio.

David Díaz, un carpintero ya entrado en la tercera edad, tiene que caminar por dos horas diarias sobre la carretera Federal rumbo a Clavijero, algo que pone en riesgo su vida pues no hay banquetas para peatones, así que tiene que andar a altura de la carretera con el Jesús en la boca de que no lo pase a traer un carro o le caiga una roca encima.

“Es peligroso porque hay mucho flujo de carros y está deteriorada la vialidad. Sí corro riesgo de caminar por aquí porque no falta alguien que venga en estado de ebriedad o viene distraído, y aunque venga uno en la orilla no falta quien lo pase a traer”, dijo algo agitado al interrumpir su caminata.

A Diego le gustaría que las autoridades consideraran a los transeúntes y no solo a los conductores.

“Estaría bien una ciclovía o un lugar para peatones”.

En su caso, él tiene que caminar dos largas horas poniendo su vida en riesgo.

“Si hay personas que luego tienen caminar por la misma necesidad de que no hay camión. Ahorita vengo de Galaxia paso por Clavijero, Entronque, Amalucan hasta San Antonio. Me hago como dos horas casi”.

Durante todo el tramo de Periférico entre la carretera Federal a Tehuacán y Valsequillo los pequeños deslaves de piedra son visibles, el pavimento en mal estado, la hierba y la falta de señalización son otra constante del deterioro y el riesgo que representa para choferes, automovilistas y ciudadanos en general pasar por este camino de la muerte.

Fuente: El Sol de Puebla