EPN busca abogado desde Madrid pero advierte en su entorno: “El Peje cumple acuerdos, no me perseguirá”

Ya llamó a dos de los penalistas más caros del país. Contacto con Videgaray y Medina Mora. Dice que Lozoya actúa condicionado por su familia.

Las últimas horas del ex presidente Enrique Peña Nieto en Madrid arrojan señales contradictorias, y por momentos hasta inconexas. Según pudo conocer esta redacción, el ex mandatario tuvo dos llamadas muy extensas. Una fue con Luis Videgaray y la otra, ya con una carga mucho más técnica, con el ex ministro de la Suprema Corte, Eduardo Medina Mora.

Tras esos dos llamados, desde el entorno del mexiquense se contactaron con dos de los principales penalistas del país: Alonso Aguilar Zinser y Fernando Gómez Mont. Fueron comunicaciones informales pero con la clara intención de sondear qué interés habría en estos abogados estrella en representar a Peña Nieto.

Recientemente Aguilar fue el abogado del ex gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina, quien hoy por hoy está libre y operando en política a pesar de las graves acusaciones formuladas en su contra.

Gómez Mont fue secretario de Gobernación con Felipe Calderón y si bien es un profesional requerido y de buen contacto con Peña Nieto cuando este era Presidente, tiene en su contra un factor: una pésima relación con el actual titular de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar.

En paralelo a estas diligencias, Peña Nieto se muestra tranquilo. Quienes han hablando con él dicen que el ex presidente asegura que Andrés Manuel López Obrador prometió no perseguirlo y que “El Peje cumple sus acuerdos”.

El problema de esta convicción es que México cambió demasiado desde esa transición en la que se fraguaron los acuerdos. Una pandemia, un desplome económico y la inminente elección de medio término: tres factores que conjugados ponen a prueba cualquier entendimiento previo.

Sobre Emilio Lozoya no se muestra furioso aunque sí evidencia cierto grado de traición. Peña dice que le dio todo a Lozoya y que el ex director general de Pemex actúa con ingratitud y muy condicionado por el poder de la familia de su esposa. Dato no menor: esa familia es de las más prósperas de Alemania.

De momento, Peña Nieto no demandará a Lozoya y tampoco le contestará bajo ningún formato. Se mantiene resguardado y observa el rumbo de la situación.

 

Fuente: LPO