Las incongruencias del poder en el municipio de Puebla

Para todos mis lectores, les comento que mi auto-veta para escribir, formalmente
la doy por terminada el día de hoy; después de, dos procesos electorales muy
polémicos y de un concurso para la presidencia de la Comisión de Derechos
Humanos del Estado de Puebla, en la que participé y qué no fue transparente ni
en el procedimiento ni en la designación.

También comenzando este nuevo año 2020, les deseo a todos mis lectores un
año con mucha salud, trabajo y éxitos; independientemente de los augurios que
nos depara entrar al nuevo año con noticias tan dramáticas como la amenaza de
una guerra que puede alcanzar el nivel de mundial, o que en México no haya un
crecimiento económico y al contrario se puede entrar en una recesión económica,
o que Puebla tiene niveles de inseguridad nunca antes vistos.

Entrando en materia, en esta columna voy a hablar de los problemas que tiene el
municipio de Puebla y que se han agravado por las necedades de una presidenta
municipal que no ha comprendido que está para servir y no para servirse, Claudia
Rivera Vivanco no ha entendido que la cuarta ciudad en importancia en el país,
requiere que se le den los servicios que se merece, lamentablemente a pesar de
ser una de las peores ediles evaluadas a nivel nacional, logrando el lugar 50 de 55
evaluados, en cuanto a la calidad de los servicios, desempeño y popularidad,
aunado a eso tiene la terquedad de seguir sosteniendo a la actual secretaria de
seguridad que no tiene ni la menor idea de lo que es seguridad, la necedad de
colocar bolardos y macetas en las esquinas de avenidas importantes, la poca
atención al problema del ambulantaje en el centro histórico entre otras muchas
otras cosas.

Existen múltiples incongruencias en los temas que acabo de señalar, como las
mayores problemáticas que hay en el municipio de Puebla, que sus asesores o no
saben o no quieren decirle a la presidenta municipal; por ejemplo supuestamente
la colocación de bolardos y macetas es para incentivar que se reduzca el uso del
automóvil y se use mayor transporte público y se camine por las calles de Puebla,
pero resulta que precisamente al usar el transporte público o caminar por las
calles, las personas son víctimas de la delincuencia, por otro lado sigue solapandola el ambulantaje en el centro histórico y casualmente ahí es donde se venden
celulares y otro tipo de pertenencias robadas.

No entiende la señora que ella está obligada a proporcionar servicios públicos de
calidad y que no lo está haciendo, la gente que votó por ella, en realidad lo hizo en
relación a la ola AMLO, ella está ahí no para cumplir sus caprichos personales.
Los diversos sectores de la población entre ellos los empresarios, académicos y
otros más, tienen un gran descontento por el aumento de la inseguridad en el
municipio, pero las respuestas de la presidenta son claramente autoritarias, al
negarse a realizar cambios en las áreas de seguridad o de gobernación del
municipio, pero esos caprichos impactan directamente en la población del
municipio, lamentablemente en este sentido caprichoso y autoritario solamente se
defiende señalando que la gente la crítica porque es de MORENA y no quiere el
cambio, cuando en realidad lo que los Poblanos queremos es que cumpla con su
responsabilidad como servidora pública de la cuarta ciudad en importancia en el
país, que esté a la altura y sino que renuncie.

La democracia participativa se refiere precisamente a la contribución de la
ciudadanía en los asuntos de la cosa pública, en este caso ella tiene la obligación
de escuchar a la población y reaccionar a las necesidades y solicitud de los
diferentes sectores de la población, no debe seguir encaprichada con
colaboradores que no están respondiendo a esas necesidades, pero todavía peor,
es que a pesar del aumento de la delincuencia en el municipio, la Secretaria de
Desarrollo Urbano y Sustentabilidad en el municipio Beatriz Martínez Carreño,
señala que se retiraran las rejas de las colonias o calles que las colocan para su
propia seguridad, hágame usted el favor en cuanto a un gobierno incongruente y
falto de toda sensibilidad.

Citando a Luis Vigo en referencia a Radbruch, la injusticia extrema no es derecho,
el no proporcionar los servicios públicos es injusto porque se pagan impuestos, y
los servidores públicos están para servir.

Considere usted¡