Poncho Romo presiona para quitarle a Buenrostro las compras consolidadas en 2020

Atribuye a ese centralismo en el gasto la explicación de que la economía se encuentre estancada.

El cierre de año ofrece una pelea sigilosa en las alturas del Gobierno por el futuro de las llamadas compras consolidadas de gobierno, este mecanismo que le da a la Secretaría de Hacienda la posibilidad de digitar el flujo de egresos de modo central, algo que habitualmente correspondía a la secretarías del gabinete.

Alfonso Romo entiende que de continuar este sistema la economía seguirá sin crecer y el subejercisio seguirá a un alto nivel también el año que viene. El jefe de la Oficina Presidencial cree que este es uno de los errores más complicados del primer año de la 4T porque en pos de ganar transparencia y generar ahorros, también se ha paralizado el gasto y el crecimiento.

El caso más visible generado por este know-how fueron los problemas con las compras consolidadas de medicamentos, lo cual le valió duras críticas al Gobierno y la salida de Germán Martínez del IMSS.

Esta semana el periodista Roberto Rock reveló en El Universal que dos decisiones de Buenrostro fueron revertidas tras reclamos del secretario de Salud Jorge Alcocer.

Las compras consolidadas son ejecutadas por el binomio que conforman Raquel Buenrostro y Gabriel García. La primera es cercana a Carlos Urzúa que renunció a la SHCP con duras acusaciones contra Romo y su staff.

El magnate es el interlocutor habitual del gabinete y es quien más escucha a los secretarios quejarse por este esquema. Si logra la desconcentración ganará peso especifico en un momento en el cual acaba de perder el control sobre el SAT dado que Margarita Ríos Farjat irá a la Suprema Corte.

Buenrostro se intentará defender con su discurso de que ha generado ahorros récord para el Gobierno (más de mil millones de pesos) pero fundamentalmente con su ventaja de no precisar intermediarios para despachar directamente con Andrés Manuel López Obrador.

 

Fuente: LPO