Jueves caliente en Palacio: AMLO regañó a sus diputados y abandonó la reunión entre chiflidos del PES

Fricciones con el partido confesional. "Algunos aquí se están volviendo muy conservadores", espetó AMLO, y los acusó de "corruptos".

La reunión de ayer jueves de Andrés Manuel López Obrador en el Palacio Nacional, con los diputados federales de Morena, PES y PT, fue un reflejo auténtico del momento de crispación que vive el oficialismo producto de la tormenta perfecta que desató alrededor de la crisis de Sinaloa, el crimen contra la familia LeBarón y una macroeconomía que todavía no da señales de reactivación.

El cierre del encuentro de casi una hora, en el Salón de la Tesorería, fue bien explícito: el Presidente se retiró del lugar sin saludar, visiblemente molesto, mientras un puñado de legisladores -en su mayoría del PES- lo rechiflaban desde el fondo del auditorio. Una postal inimaginable hace tres meses.

¿Qué ocurre en la relación de AMLO con la bancada oficialista de San Lázaro? Sucede que un grupo minúsculo, pero cada vez más grande, se siente fuera de la decisiones de Gobierno e incluso desplazado de sus propios distritos.

Una primer revés para el poder de los diputados -sobre todo, de los titulares de comisiones- fueron las modificaciones en los procedimientos que habilitaban los famosos fondos moches. Esa molestia se agrava porque los legisladores de mayoría no pueden “bajar recursos” a sus electores, mientras que Gabriel García, los super delegados y los representantes distritales de esa estructura paralelas sí pueden bajar programas.

“¿Será que acá hay algunos corruptos”, soltó López Obrador, cuando desde esos grupos planteaban todo tipo de reservas al Presupuesto 2020.

Casualmente, a poco de comenzar la reunión, López Obrador fue interrumpido en dos ocasiones por legisladores del PES. El primero habló de clientelismo a partir de los apoyos que se destinan en programas sociales – y el segundo directamente dijo que era una “mentira” el plan de apoyos para el campo.

La insubordinación del PES debe entenderse desde un partido que está con el eje quebrado. Las facciones ligadas al culto evangelista se han alejado del ala política que encabezaban Hugo Eric Flores y, más recientemente, Manuel Velasco, tal como reveló LPO.

El mandatario no tardó en mostrar señales de irritación y disparó ante el auditorio: “Acá hay algunos que se están volviendo conservadores y créanme, no les conviene”. La frase dio por resultado chiflidos aislados. Mario Delgado intentó apaciguar los ánimos pero el Presidente se lo impidió al no darle la palabra.

El mensaje más importante fue que AMLO quiere que los apoyos sociales queden consagrados en la Constitución como derechos inalienables para niños, mujeres y ancianos. Dijo que así como las tres primeras transformaciones -Independencia, Reforma y Revolución- dieron por resultados nuevas constituciones, la 4T no debería “quedarse atrás”.

El mensaje presidencial estuvo dominado por un susurro permanente entre los legisladores que en varias ocasiones fueron reprendidos por personal del Palacio Nacional.

Hubo por lo menos diez intentos de legisladores de hablar directamente pero no fueron tenidos en cuenta desde el presidium. De ahí que cuando el tabasqueño se retiró, el malestar de los que no pudieron hablar fue sonoro.

 

Fuente: LPO