El Diablo Fernández ayudaría a la 4T con la distribución de medicamentos a cambio de eludir el IEPS

Intenta superar las fricciones del pasado con AMLO disponiendo de Oxxo y farmacias. Poncho Romo y Carlos Salazar como mediadores.

José Antonio Fernández tuvo un debut agridulce en los besamanos empresariales de la 4T. Finalmente el mandamás de Femsa se mostró con Andrés Manuel López Obrador hace dos semanas en un evento de una cámara empresarial. Conversó unos minutos a solas con el presidente (por expreso pedido de la dueña de la empresa, Eva Gonda Rivera) y al salir le dijo a los directivos de la empresa que era optimista en evitar nuevos impuestos a los refrescos. 48 horas después, el Presupuesto 2020 redactado por Arturo Herrera incluía el incremento a ese tributo. Un 8% adicional.

El “Diablo” Fernández no vio al presidente en la transición. No estuvo en las fotos de sus comidas con empresarios regiomontanos y en la última cena que se hizo en la mansión de Alberto Baillères tampoco fue convocado.  La relación del emporio Femsa con la 4T fluye a través de Gonda Rivera y Roberto Campa (cabildero y ex funcionario de Enrique Peña Nieto), quienes tratan directamente con Carlos Salazar (CCE) y Alfonso Romo, jefe de la Oficina Presidencial.

Es un déjà vu del inicio del sexenio anterior. En esa ocasión Fernández estaba distanciado de Peña Nieto porque se había jugado a fondo con el panismo y Josefina Vázquez Mota. La heredera de Femsa tuvo que intervenir para recuperar esa relación. La escena se reitera seis años después.

Femsa intenta llevar una buena relación, a pesar de que Fernández está sindicado por el entorno presidencial al mismo nivel que Claudio X. González y Carlos Salinas de Gortari. Esa animosidad asoma con frecuencia y en forma de represalia potencial, ya sea en la torre del SAT o, de modo más sinuoso, en la oficina céntrica, a metros del Zócalo capitalino, donde el general retirado Audomaro Torres despacha cada tarde con los funcionarios de lo que solía conocerse como el Cisen.

Como sea, en el brainstorming para evitar o atenuar el aumento del IEPS a refrescos, en el corporativo de Femsa quieren ofrecer a la 4T colaborar con la distribución de los medicamentos que compra el Gobierno para los más necesitados. Femsa, a través de Oxxo y de sus farmacias, tiene una red de distribución envidiable a nivel nacional.

No es menor. La oficial mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro, consiguió ahorros en las compras consolidadas de medicamentos pero no tuvo el mismo tino al momento de planificar su distribución entre la población. Es en ese flanco donde el Gobierno recibe casi semanalmente diversas críticas.

Femsa tiene aproximadamente 18 mil tiendas Oxxo en todo el país. A las mismas se suman las farmacias Guadalajara y Benavides que entre ambas reúnen 2 mil puntos más de atención. Esa logística es la principal carta en una negociación con el Gobierno que tiene por finalidad dejar atrás los conflictos del pasado.

Fuente: LPO