Los acuerdos de Bernardo Gómez con la 4T detonaron la salida de Loret de Televisa

Cabildeos por Dos Bocas y el Tren Maya. Venta de casinos. Inmunidad para Bailleres y Videgaray

La noche que Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia en el salón VIP del hotel Hilton de Reforma se congregaron familiares, en ese entonces futuros miembros del gabinete y algunos hombres de negocios, entre ellos dos figuras del firmamento mediático: Ricardo Salinas Pliego, titular de TV Azteca y Bernardo Gómez, ya por ese entonces designado cotitular de Televisa. Algunos de los presentes de esa noche cuentan que Gómez estaba exultante no tanto con el triunfo de AMLO, que ya estaba cantado, sino porque conoció el dato de que uno de los hijos de Carlos Slim quiso estar en la lista de ese encuentro y el acceso le fue rechazado.

Ese noche estival se pusieron en movimiento diversos mecanismos y acuerdos que ayer jueves terminaron por agitar la arena mediática cuando se conoció la salida del presentador Carlos Loret de la cadena Televisa. Rápidamente se multiplicaron en el circulo rojo los intercambios y la especulaciones sobre si en realidad Loret renunciaba o bien la cadena lo despedía por sus frecuentes críticas al Gobierno.

Lo cierto es que Loret en su espacio central de las mañanas de Foro TV nunca ha tenido un discurso incendiario para con la 4T.  Lo mismo en las noches de Tercer Grado, emisión periférica en términos de audiencia. El presentador se mostraba más duro tanto en su editorial diario de El Universal como en Radio W. El problema es que aún así generaba un riesgo para la cantidad de acuerdos en marcha. Entonces cuando hace un mes se comenzó a renegociar el contrato de Loret, que en principio todo apuntaba a un buen destino, Gómez entró en escena, aludió una supuesta reestructura de costos y Leopoldo Gómez, vicepresidente de Noticias, acató  sin dudar e impuso una serie de condiciones inaceptables a pesar de que en las últimas horas envía reiterados mensajes a allegados alegando que él siempre estuvo a favor de la continuidad del periodista y que cree en la libertad de expresión. Una audacia.

Gómez organizó en su casa la cena entre AMLO y el yerno de Donald Trump, Jared Kushner y desde esa noche procuró que ICA-Fluor ganara alguno de los paquetes de la refinería de Dos Bocas. Utilizó toda su influencia para asegurar el contrato que favorece a Flour que es muy cercana a Kushner en EU. Respecto a ICA, su titular Guadalupe Phillips es cercana a Alfonso de Angoitía, el otro titular de Televisa.  Solo por la ingeniería de la refinería son 50 millones de dólares. Luego habrá mayores ingresos cuando se inicie la construcción como tal.

Un cabildeo similar se ejecuto para que ICA obtuviera sin licitar un tramo del Tren Maya bajo el argumento de que la empresa ya tiene la concesión de una carretera que iría en paralelo a las vías del megaproyecto.

Los acuerdos entre Gómez y la 4T son transversales y abarcan diversos escenarios. A finales de julio del año pasado una figura del entorno presidencial le recomendó que Televisa se desprendiera de sus casinos y al mes estaban los 17 casinos de Play City a la venta. Desde ese momento se hizo más que vidente que Emilio Azcárraga ya estaba efectivamente en un segundo plano.

No todos son negocios personales. Gómez fue clave para acercar a Alberto Baillères a la 4T a pesar de que el magnate a mediados del año pasado quería irse del país. Giros del destino: hace tres semanas organizó una cena en su casa de la CDMX con AMLO como invitado central. Una operación similar se realizó con Carlos Hank González, dueño de Banorte que viene de apluadir al presidente en un foro esta semana.

La política no queda exceptuada: el entorno de Enrique Peña Nieto se muestra cada vez más azorado cuando las investigaciones del Gobierno apuntan contra diversas figuras del sexenio anterior pero nunca contra Luis Videgaray, que vive su lejanía del poder de modo apacible, en Boston. Una suerte de acuerdo o pacto que también tendría su origen en el co-titular de la televisora.

Tal nivel de cercanía con el Gobierno es crucial para un conglomerado acorralado por diferentes problemas. Y los intereses en juego son demasiado grandes para arriesgarlos por un presentador de noticias.

 

FUENTE: LA POLÍTICA ON LINE