AMLO sobre empresas para Dos Bocas: “Son las de más experiencia, no queremos otro Odebrecht”

AMLO deja fuera a empresas mexicanas para la construcción de la nueva refinería. ICA quedó fuera de la licitación. Bechtel, la gran favorita. El lastre de la corrupción de Techint en Argentina. La opinión de expertos.

A pesar del poderoso discurso nacionalista de Andrés Manuel López Obrador, esta vez las empresas mexicanas se quedaron fuera de la invitación que el Gobierno extendió a cuatro empresas para concursar por la construcción de la refinería de Dos Bocas, quizás uno de los proyectos más importantes para esta administración.

Una de las empresas que se especulaba podría participar era la mexicana ICA Fluor Daniel, sociedad conjunta de la familia Quintana en alianza con la firma estadounidense de ingeniería, procura, construcción y mantenimiento Fluor Corp. Sin embargo, no pudo competir contra los “titanes” de la construcción, como describen algunos players del sector a las empresas que este lunes anunció Rocío Nahle.

Las invitaciones que este día Pemex ya tenía listas desde las 09:00, fueron destinadas al consorcio EU-italiano-argentino Bechtel-Techint, al australiano-EU Worley Parsons-Jacobs, a la empresa francesa Technip y a la estadounidense KBR.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dio detalles la mañana de este martes sobre la construcción que encabeza su plan de rescate petrolero, la refinería en Dos Bocas, Tabasco, asegurando que se eligieron a las cuatro mejores empresas del mundo para el proyecto, y aseguró que no quiere “casos como los de Odebrecht”.

La titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, dio a conocer que ayer se entregaron las invitaciones para participar en la licitación a las empresas Consorcio Bechtel, Techint, Consorcio Worley Parsons, Jacobs, Technip y KBR. La nueva refinería tendrá un costo de entre 6 mil y 8 mil millones de dólares y estará integrada por 17 plantas de proceso, 93 tanques, así como de esteros y obras hidráulicas de mantenimiento.

“Son las mejores del mundo, las cuatro que se seleccionaron y que fue a partir de un estudio, de una investigación. Esas cuatro han construido en promedio 150 refinerías cada una. Son las que más experiencia tienen en la construcción. No queremos casos como los de Odebrecht. No queremos casos de obras inconclusas por empresas que no han cumplido”, aseveró López Obrador desde Palacio Nacional.

 Dijo además que hay posibilidades de que en esta refinería trabajen empresas nacionales, pero que se dejará la dirección en una de estas cuatro empresas. Ayer en Hidalgo, Nahle detallaba que de acuerdo con la instrucción presidencial, en las bases de licitación se contemplaron algunos requisitos como el contenido nacional que está especificado con un mínimo de 50 por ciento.  

Las firmas competirán por construir la séptima refinería del país y que se ubicará en Tabasco. Un proyecto promovido desde la campaña de López Obrador acusando la falta de producción de gasolinas en México y el aumento de importaciones de combustibles a Estados Unidos. Desde entonces afirmó que con esta nueva refinería sería posible reducir el costo de las gasolinas. Una propuesta taquillera.

La refinería se suma a otros proyectos que el presidente mexicano enuncia como parte del rescate petrolero del país. También se espera el pronto anuncio de mayores apoyos para Pemex por parte de Hacienda y aseguran que este año se explorarán 20 nuevos campos.

Expertos consultados por LPO coinciden en que, aunque todas son de mucha experiencia, acaso las que tienen más posibilidad de competir es la estadounidense Bechtel, radicada en Virginia. Al 2018 tenían en su portafolio 8 proyectos de refinación. El problema es que hace consorcio con una empresa vinculada con escándalos de corrupción en Argentina.

Por otro lado, se analiza a KBR como otra de las empresas con grandes portafolios y experiencia. Es una firma radicada en Houston, enfocada a la ingeniería y a la construcción. Anteriormente era subsidiaria de otra gigante: Halliburton, favorita para el Ejército estadounidense.

Las firmas competirán por construir la séptima refinería del país y que se ubicará en Tabasco. Un proyecto promovido desde la campaña de López Obrador acusando la falta de producción de gasolinas en México y el aumento de importaciones de combustibles a Estados Unidos. Desde entonces afirmó que con esta nueva refinería sería posible reducir el costo de las gasolinas. Una propuesta taquillera.

Pero el mercado rechaza este proyecto. Las calificadoras más importantes, como Moody’s, S&P, Fitch, critican la estrategia: dicen que enfocarse en la refinación no se alinea con los nuevos modelos energéticos en el mundo que apuestan por los renovables, por lo que no la consideran una inversión rentable financieramente y temen que podría generarle mayores costos al Gobierno en su afán por salvar a Pemex.

A pesar de las críticas, Rocío Nahle, a cargo de la Secretaría de Energía, continúa contra viento y marea apoyando este proyecto. Desde Tula, Hidalgo, en donde se conmemoró el aniversario de la expropiación petrolera, insistió que debe construirse la nueva refinería en tres años.

En opinión de expertos, esta es la razón principal por la que empresas mexicanas quedaron fuera de la posibilidad de competir. “Necesitan los mejores”, señalan.

La refinería se suma a otros proyectos que López Obrador enuncia como parte del rescate petrolero del país. También se espera el pronto anuncio de mayores apoyos para Pemex por parte de Hacienda y aseguran que este año se explorarán 20 nuevos campos.

Fuente: La Político Online