Análisis: ¿Quién paga el costo político de estos meses, López Obrador o Peña Nieto?

Las expectativas del cambio para Morena desde un lugar cómodo hasta el 1 de diciembre. Reorganización de PAN y PRI en los estados.

Hay una percepción generalizada de que este periodo de transición en realidad es un relevo de funciones en los hechos. Al menos eso demuestra que tanto el Frente de Pueblos den Defensa de la Tierra, como un grupo de empresarios, o un hombre cuadripléjico se apersonen en la sede nacional de Morena, cuya casona pasó de ser el lugar de la organización de Andrés Manuel López Obrador y su equipo, al sitio de las peticiones infinitas.

El propio AMLO ha fortalecido la imagen de su poder sin el trono con los recurrentes anuncios en esta casona de la colonia Roma, aun cuando en sexenios anteriores la luna de miel se prolongaba hasta el 1 de diciembre. Y es que antes situaciones como la que ocurrió en Michoacán, donde José Manuel Mireles explotó contra Alfonso Durazo por el “circo” de los Foros de Paz de Morena, el desgaste del gobierno entrante comienza a hacerse presente.

La pregunta es: ¿Quién paga el costo político de estos meses, AMLO o Peña Nieto? De acuerdo con la última medición de Consulta Mitofsky, mejoró la aprobación de López Obrador entre los mexicanos en los últimos 12 años, quienes además reprueban a Enrique Peña Nieto como no había ocurrido hace cuatro sexenios, con Vicente Fox. La respuesta parece seguir el orden las urnas: la cuenta la paga la actual administración.

“‘Lo bueno no se cuenta pero cuenta más lo malo’, esa sería la lección que aprendió AMLO”, expresa el analista Yael Pineda. “La imagen positiva de Obrador depende de que las promesas más populares, las más escandalosas en campaña, se cumpla y rápido. De ahí que veamos esta mega aceleración de toma de decisiones y nombramientos, no creo que esto cancele la luna de miel, pero sí creo que está anulando las vacaciones post-elecciones, recurrentes entre la clase política de México”, añadió el internacionalsita de la UNAM.

Para el politólogo de la UAM, Héctor Andrade, las expectativas del cambio tras los comicios presidenciales dejaron a AMLO en un lugar cómodo pero del que no puede confiarse. “Las primeras acciones de su Gobierno ser´na rápidas e igual de efectivas que su operación política: hacer de Los Pinos un museo, reducir salarios, atender en Palacio Nacional, desaparecer y aparecer Secretarías de Estado (y llevarse entre las patas al Estado Mayor Presidencial). En fin, con ello tiene para julio de 2019 y no preocuparse de la gobernabilidad y de su popularidad”, insistió el maestro en Ciencia Política.

Sin embargo, ambos coinciden en que proyectos como reducir la gasolina y la luz, o pacificar al país, pasarán por varias etapas (construir y modernizar refinerías, por un lado; y por el otro, concluir los foros de pacificación y preparar a los cuerpos de seguridad). “Esto llevará tiempo, tanto como la construcción de los trenes en el sur y la mudanza de Secretarías de Estado. Es decir, por un lado AMLO podrá moderar las expectativas mostrando que cumple con lo que promete, mientras prepara el segundo asalto con el avance de todas las obras que ha prometido, subrayó Andrade López.

Finalmente, Pineda Espinosa dejó un reflexión a los lectores de LPO. “En el mundo ideal esto podría resultar tan ordenado como suele serlo Andrés Manuel, pero no olvidemos que la oposición -que no tiene influencia en el Congreso de la Unión- tendrá influencia en medios de comunicación y en gobiernos estatales para bloquear, por ejemplo, la entrega de programas sociales o el desarrollo de infraestructura clave para el Gabinete Presidencial. Habrá que esperar a la recomposición del PAN y del PRI, y cómo respondera el equipo del tabasqueño a esto”.

 

Con info. de La Política On Line