Ley de Seguridad Interior su peligrosa ambigüedad

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Estimados lectores, como prometí en la entrega pasada, que se seguiría analizando la Ley de seguridad interior, pero ahora además con una noticia que parece ser lejana pero no lo es tanto, que es la entrega del Doctorado Honoris Causa al General Salvador Cienfuegos Zepeda.

Primero me centraré en la Ley de seguridad interior, para posteriormente comentar el acontecimiento acaecido en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas al otorgar un alto reconocimiento al Secretario de la Defensa Nacional, en un momento crítico de inseguridad y violaciones de derechos humanos con el pretexto de la seguridad interior; el actual sexenio se ha caracterizado por el cinismo, la corrupción, la impunidad, lo que ha traído el hartazgo de una población mexicana con mayor cultura, educación e información en general, lo que no ha querido el gobierno federal entender, es que en un país globalizado, no se pueden seguir usando prácticas autoritarias de las décadas de los 60s y 70s del siglo pasado.

Regresando al análisis de la ley, como ya había comentado son 19 veces las que se repite el concepto de seguridad nacional, lo que no es congruente para una ley de “seguridad interior”, pero veamos lo que dice el artículo 3º de la mencionada ley:

Artículo 3. En el ejercicio de las atribuciones de Seguridad Interior se observarán los principios previstos en el artículo 4 de la Ley de Seguridad Nacional y los de racionalidad, oportunidad, proporcionalidad, temporalidad, subsidiariedad y gradualidad, así como las obligaciones relativas al uso legítimo de la fuerza.

Y que nos dice el mencionado artículo de la Ley de Seguridad Nacional:

Artículo 4.- La Seguridad Nacional se rige por los principios de legalidad, responsabilidad, respeto a los derechos fundamentales de protección a la persona humana y garantías individuales y sociales, confidencialidad, lealtad, transparencia, eficiencia, coordinación y cooperación.

Lo que no queda claro es ¿por qué de dos leyes que supuestamente tiene un concepto epistemológico y ontológico diferente se relacionan de esta manera?.

Pero lo anterior se complica en el siguiente artículo, sobre todo en las fracciones II, IV y VII que señalan:

Artículo 4. Para los efectos de esta Ley, se entenderá por:

  1. Amenazas a la Seguridad Interior: Las que afecten los principios establecidos en el artículo 3 y las contenidas en el artículo 5 de la Ley de Seguridad Nacional que tienen su origen en territorio nacional; las emergencias o desastres naturales en un área o región geográfica del país; las epidemias y demás contingencias que afecten la salubridad general; o las que afecten los deberes de colaboración de las entidades federativas y municipios en materia de seguridad nacional;
  2. Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior: El mandato ejecutivo que habilita la intervención de la Federación, incluidas las Fuerzas Armadas, para que por sí o en coordinación con otras autoridades, realicen acciones de Seguridad Interior para contener y reducir Amenazas a la Seguridad Interior;

VII. Inteligencia para la Seguridad Interior: El conjunto de conocimientos obtenidos a partir de la recolección, procesamiento, diseminación y explotación de información para la toma de decisiones en materia de seguridad interior;

El problema de la fracción II es nos vuelve a remitir a la Ley de Seguridad Nacional en su artículo 5º; lo que nos lleva a la pregunta ¿para que una ley de seguridad interior si ya está estipulado en la de Seguridad Nacional?, fracción que es un catálogo de XII fracciones.

Otra cosa que llama la atención es que se define en la fracción IV lo que es la Declaratoria de Protección de Seguridad Interior, que no es otra cosa que la restricción de derechos que habla el artículo 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En la fracción VII se habla del espionaje que a partir de esta ley, tiene un marco legal.

Pero el problema central de la ley se encuentra en el artículo 6º que a la letra señala:

Artículo 6. Las autoridades federales incluyendo a las Fuerzas Armadas, en el ámbito de sus respectivas competencias, implementarán sin necesidad de Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior, políticas, programas y acciones para identificar, prevenir y atender oportunamente, según su naturaleza, los riesgos contemplados en la Agenda Nacional de Riesgos a la que se refiere el artículo 7 de la Ley de Seguridad Nacional.

Asimismo, el Consejo de Seguridad Nacional emitirá lineamientos para la participación de las entidades federativas en las Acciones de Seguridad Interior, para la atención eficaz de la Agenda Nacional de Riesgos y, en su caso, para el restablecimiento de la colaboración de las entidades federativas y municipios en las tareas de preservación de la Seguridad Nacional.

Como señalé en párrafos anteriores la declaratoria de protección es la restricción de derechos a que se refiere el artículo 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Pero el artículo 6 de la Ley, señala que los policías federales, el ejército y la marina sin necesidad de la declaratoria podrán implementar políticas, programas y acciones para identificar, prevenir y atender oportunamente, según su naturaleza los riesgos contemplados en la Agenda Nacional de Riesgos, que por cierto no puede acceder el público por ser de interés de seguridad nacional.

El segundo párrafo habla otra vez del Consejo de Seguridad Nacional quien emitirá los lineamientos para la participación de las entidades federativas en las acciones de Seguridad Interior, no se suponía que esto era al revés, es decir, ¿qué no las fuerzas armadas apoyarían a las fuerzas civiles y no viceversa?.

En las siguientes semanas se analizarán otros artículos, regresando al tema del doctorado honoris causa, estos doctorados son otorgados de manera honoraria a personajes destacados que incluso no necesitan tener otro grado académico, sorprendentemente en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas al otorgar un alto reconocimiento al Secretario de la Defensa Nacional, que más bien parece un premio para validarlo ante la sociedad mexicana, ya que él fue quien en constantes ocasiones presionó al legislativo para que se expidiera la ley de seguridad interior, aunque las leyes de Seguridad Nacional y del Sistema Nacional de Seguridad Pública ya otorgaban facultades a las fuerzas armadas para realizar sus tareas.

El otorgamiento del doctorado no es bien visto por los académicos del país, porque el General realmente no tiene una trayectoria académica para conseguirlo, más bien parece ser una línea de los Pinos para validar su actuación ante la población mexicana, recordando que al pueblo en general y a los académicos en lo particular no se les puede engañar.

Considere usted.

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