‘La Seguridad Privada’

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En la actualidad so pretexto de la inseguridad que vive el país, han proliferado una gran cantidad de empresas dedicadas a las seguridad privada, estas empresas se encuentran en todos los ámbitos de la vida diaria.

Si vamos a cualquier fraccionamiento o propiedades en condominio, en las centrales de autobuses, en los bancos, en los aeropuertos, etc., prácticamente en todos lados.

El problema es, qué aunque existe una ley federal de seguridad privada que data del año 2006 cuando era presidente Vicente Fox, y en Puebla la Ley Estatal es del 14 de marzo de 2014, y en ambas leyes se habla de capacitación y adiestramiento, la verdad es que muchos de los empleados de estas empresas no tienen la mínima educación y mucho menos conocen la Constitución y las leyes, por ejemplo el artículo 28 de la ley de Puebla, que señala:  “La capacitación que se imparta será acorde con las modalidades, en que se autorice el servicio y tendrá como fin que los elementos se conduzcan bajo los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, honradez y respeto a los derechos humanos reconocidos por la constitución Política de los estados Unidos Mexicanos”, la verdad es que tal parece que a los personajes que trabajan en estas empresas no saben que es legalidad, objetividad, eficiencia, honradez y respeto, más bien parece que actúan con ilegalidad, subjetividad, ineficiencia, prepotencia y total desprecio a los derechos humanos.

Para muestra un botón,  estos sujetos solicitan que para ingresar y salir de un fraccionamiento o propiedad en condominio se revise la cajuela del automóvil, (ojo no tienen el marco jurídico del artículo 21 constitucional, ni del código nacional de procedimientos penales, ya que no son autoridad, son particulares) o que en los aeropuertos no dejen pasar a gente al aeropuerto porque el pasajero lleva agua o un gel o simplemente un cortaúñas), resulta a veces absurdo que no hay manera de defenderse en contra de estos que no son actos de autoridad sino de simples particulares, con un “permiso” de operación.

No se puede defender lo indefendible, los empleados de estas empresas no tienen la menor idea de los que son derechos humanos, y creo ni les interesa conocerlos.

Pero vamos a platicar un poco de lo que pasa a nivel internacional respecto de las obligaciones de las empresas de respetar derechos humanos, algo que no solo es una obligación del estado.

Independientemente de los señalado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en este caso ellos pueden justificarse señalando que no son autoridades, el servicio que ellos deben proporcionar es público.

Existen principios rectores sobre empresas y los derechos humanos, estas empresas desempeñan un papel especializado y deben cumplir todas las leyes aplicables y respetar los derechos humanos, algo que no hacen y desconocen.

Aquí existe una obligación entre el estado y la empresa, ya que el gobierno debería ejercer una supervisión adecuada con visitas a cumplir as obligaciones de derechos humanos cuando contratan los servicios de las empresas o promulgan leyes con tal fin, sino de lo contrario están violando derechos humanos por omisión.

Los mexicanos ya estamos hartos de que se violenten nuestros derechos humanos, ya sea por entes gubernamentales o por empresitas que se jactan de cuidar de la seguridad de las personas, cuando es público y notorio que en muchos casos, justo en los fraccionamientos o propiedades en condominio donde hay robos hacia dentro, estas están “cuidadas” por empresas de seguridad privada.

O que aquellas empresas que vigilan el acceso a los autobuses de pasajeros interestatales, casualmente asaltan esos transportes.

No señalo que sean todas, pero la verdad es que es lamentable la actuación de estas empresitas o empresotas o empresuchas que logran violar los derechos humanos de las personas de la manera más impune, sin que las segundas se puedan defender, incluso actúan de manera similar a los empleados de las aerolíneas que esa es otra historia, también digna de contar.

 

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