Se acerca el fin de año…” aguas”

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Parece mensaje navideño, pero no…creo que más bien se parece a aquellas premoniciones de Alvin Toffler en su libro “El Shock del Futuro” en donde desarrollaba y explicaba ya, en el no muy cercano 1970, acerca de éste inminente y ahora muy actual problema.

En el libro, Toffler define el término shock futuro como un estado psicológico concreto que afecta tanto a individuos como a sociedades enteras. La definición más corta del término es la percepción personal de “demasiado cambio en un período de tiempo demasiado corto”. (tomado de Santa Wilkipedia https://es.wikipedia.org/wiki/El_shock_del_futuro)

Y es que es cierto no nos acostumbramos a algo cuando esto ya cambia, migra, o muta, esto no sólo en lo informático, electrónico, científico en cualquiera de sus áreas, sino que también en lo social, en nuestra vida simple y cotidiana, y con ello los problemas que a diario lleva, nos acostumbramos a las prisas, al desapego familiar, a la ausencia o falta de valores humanos, a la violencia, a la delincuencia y a muchas otras cosas más, que de verlas del diario pareciera o nos parece a muchos que ya es normal.

El caso, es que esto de ninguna manera es así y por ende, por ese acostumbramiento y escape de nuestro aquí y ahora, es que vivimos de golpe y porrazo no una, sino varias vidas a la vez sin disfrutar plenamente ninguna.

La vida de la familia, la de los amigos, la del trabajo, la de los problemas, la de los éxitos y así podíamos enumerar algunos puntos más, que antes eran una sola y que ahora ya no, y de echo no sabemos en cuál de ellas nos estamos moviendo en que momento.

El escape por medio de los aparatos de computo, ya sean Pc´s o los peligrosísimos Smart Phone, que no sólo nos evaden de la realidad mental, sino que nos provoca volvernos más proclives cada vez a ser víctimas de algún delito, asalto, violaciones, fraudes o incluso la muerte.

En fin, que después de todo esto que tanto nos preocupa, o no nos damos cuenta, pero nos deberíamos de, podemos ver que el tiempo se nos fue y ya estamos a la vuelta del fin de éste año 2017 y antes de cualquier felicitación o buen deseo, quisiera comentarles a todos algunos puntos, o uno en especial en lo que se refiere a nuestra economía y nuestra seguridad.

Están los que a ello tienen derecho y trabajan en éste esquema, a punto de recibir su aguinaldo, que de alguna manera en contubernio o no ahora se reparte de extraña manera entre las fiestas decembrinas, “el buen fin”, el puente Guadalupe-Reyes, y no sé cuántos inventos más.

Pero debemos de estar conscientes para qué vamos a utilizar este recurso que tan duramente cada uno se ha ganado, debemos de planear en que se va a utilizar y, sobre todo, debemos de saber cómo lo vamos a dividir y disponer.

Lo anterior viene a comentario porque nos llega de sopetón, de golpe y porrazo, una serie de recursos que al verlos juntos y en montón, se nos van los ojos y los pensamientos, y de manera compulsiva empezamos a disponer de él, y es entonces, cuando nacen eventos como “la cuesta de enero”, rompimientos familiares, quiebras de micros, pequeñas o grandes empresas, al no ver llegar el monstro del comercio manejado enormemente por invenciones de necesidades que poco o nada necesitamos.

Así que, pienso que una de las más apremiantes necesidades que tenemos por el momento, es cuidar nuestra seguridad, pensar que, y como voy a gastar, pensar que no debo, al menos hoy por hoy, ser ostentoso en mis cosas a comprar, y sobre todo, no serlo en mi andar diario por la vida.

Estas épocas si bien es cierto son para estar de fiesta para unos, reflexión para otros, también es muy cierto, que para los amantes de lo ajeno, es época de oportunidades de hacerse de bienes de los demás, de hacer su agosto en pleno fin de año, y debemos tomar en cuenta, que por ese desinterés que comentamos en un principio, sumado a la perdida de la capacidad de asombro de las cosas, los asaltos, los robos, y otros delitos han tomado una desusada violencia en nuestro estado y en nuestro país.

Cuidemos de nuestras personas, cuidemos de nuestras familias y protejamos nuestra paz, no hagamos fácil la vida a los delincuentes y ayudemos a los cuerpos de seguridad a hacer mejor de trabajo, al lograr en no volvernos un blanco y no convertirnos en una simple estadística.

¿O no?

Juzgue Usted

albertohidalgo@hotmail.com

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