Una nueva aventura… El Tío Poncho requiere mis servicios

La cita fue en “La Curva”, un lugar de mala muerte pero útil para la intriga y la tenebra, la especialidad del lugar son las piñas preparadas para embrutecer a las universitarias que a gritos piden les inviten una piñita para calmar la sed.

El sujeto que me había contactado era muy similar a todos los que tienen un poquito de poder: soberbio y con aire de perdonavidas, su cabello lleno de moco de gorila y su mirada morbosa al ver a las universitarias del lugar le daban un aire repugnante, apenas superado por Jack el destripador, -aquel famoso violador y asesino que gustaba de las prostitutas-.

Se decía enviado del Tío Poncho, quien cuentan busca la reelección al frente de la BUAPACHOSA y va con todo.

El Tío Poncho había tenido una semana de claroscuros, por un lado había logrado el ascenso del Atlético San Poncho a 1era. División y por otro lado la sombra del “gober precioso” lo perseguía. Y es que cada vez era más fuerte el rumor del acoso sexual en la BUAPOCHOSA.

Los nombres y apellidos habían sido dados a conocer en un programa de radio que había hackeado días antes. ¡¡MIEDO!!

En fin, el enviado del Tío Poncho no dejaba de morbosear a las universitarias, entre más jóvenes más puerco resultaba.

-Mira nada más mi Tonny esa chiquita ya es cancha reglamentaria.

Solo sonreí y pensé pobre estúpido.

-Sabes que el Tío Poncho en realidad si es mi tío –me dijo-

-Sabes que me vale un coño tu parentesco –le dije-

El sobrino venía acompañado por un par de sujetos obesos, con trajes negros y brillosos, con chicharos en las orejas y unas armas que han de haber comprado en Tepito; Pero bueno, si traían lo que mis servicios costaban, su persona me importaba un carajo.

El tipo quería hacerse el simpático, sacaba chistes de mal gusto que ni el mismísimo jo-jo-jorge falcón festejaría, al ver mi cara de fastidio el sujeto empezó a hablar de negocios, del ascenso del Atlético San Poncho y de las buenas alianzas que habían hecho con Tony Gallo.

Lo tomé por su asqueroso cuello y le dije: Odio a los tipos como tú, me gustan las lolitas pero detesto el acoso y  las presiones para llevárselas a la cama.

Pero si traes mi dinero podemos pasar por alto esos detalles.

Al momento puso una bellísima maleta marca Louis Vuitton que difícilmente se podía cerrar, pues venía repleta con varios fajos de billetes que traían una etiqueta que decía tesorería, me paré del asiento y le devolví su maletita, pues el imbécil cometió un gran error.

-Tonny Soprano, cobra en dólares, no en malditos devaluados pesos- le espeté-

El sujeto me suplicó que me quedara,  que en unos minutos el maletín sería cambiado por dólares y para retenerme pidió que llegaran unas universitarias.

Pero algo faltaba,  le dije al sobrino consentido.

-Yo soy  un tipo de aspiraciones.

-Sólo sonrió y  me dijo en voz baja, “hasta que coincidimos en algo, yo también” y mando a su asistente a bajar el bendito polvo blanco de su suburban.

Las aguas parecían tomar su nivel, las universitarias me bailaban sugerentemente, el polvo estaba sobre la mesa, mi glock estaba más dura que nunca, pero quería algo más, algo excitante, así que le pedí al sobrino una virgen, si como García Márquez en su novela “Memoria de mis putas tristes”, el sobrino sonrió y nuevamente en voz baja me dijo, “segunda cosa en la que coincidimos” le habló a su asistente y le pidió 2 botellitas de coñac de la prepa Calderona.

La velada fue un éxito, entre una maleta llena de dólares,  dos botellitas de coñac, polvo blanco y prostitutas cerramos el trato, en unos días más me reuniré con el Tío Poncho para afinar los detalles, la fiesta promete ser inolvidable y es que invitaron al “Gober precioso”

Mi cuenta en tuiter: @soprano_tonny
Periodismo Ficción