#Huachicol Fiesta en Palmarito

Unos amigos del triángulo rojo me invitaron a una fiesta en Palmarito.

Les iba a decir que no, pero una nalgona me tomó la mano y con voz cachonda me dijo: “Tú serás mi invitado”

Y ahí confirme lo que un día me dijo un veterano político del PRI: “poco se puede hacer ante la nalga bruta”

Me rasqué mi entrepierna y nos subimos a su Hummer prieta con blindaje 5 – B33 Multi-hi

Cuando entramos a su troka, olía a huachicol, patas  y cemitas.

Sólo en este pueblo he visto que los marranos usan camionetas para gente decente. –Le dije a mi mujer-

-Te hace falta pueblo mi rey –me dijo coquetamente-

-¿Y qué festejamos? –pregunté-

-Nos chingamos a los guachos. –dijo efusiva-

Al llegar a la fiesta casi me infarto, si alguien hubiera tomado una foto juraría que era una reunión del gabinete del sexenio pasado.

Por un lado Facundo iba y venía, su mímica era muy parecida a la del Negro Durazo cuando era el terror en la hoy CDMX.

El Castaño metido en un traje de mafioso.

Un tipo al que le decían el Toñin tomaba una caguama, tenía dos morrales listos;  uno con billetes y otro con ropa vieja.

Marchelo daba órdenes y colocaba cámaras de video por todas las calles.

Un tipo calvo y bonachón no dejaba de tuitear en contra del mundo. Es un periodista, me dijo mi acompañante.

El ex Don también andaba por ahí, repartía sus “tan” vendidos libros “La fuerza del Cash”, un congresista local de nombre “pablito” no lo dejaba ni para ir al baño.

Es su perro fiel -me dijo mi mujer al tiempo que acariciaba mi muslo-

-Lo acompaña a todos lados, si va al baño lo ayuda en todo-

Sorprendido dije -¿Cómo?-

-Sí; cuando él tiene ganas de orinar, Pablito le baja la bragueta, le saca el pajarito y lo ayuda para que ninguna gota lo salpiqué y al final… lo limpia. Pablito dice que ya casi tiene segura su senaduría.

Seguí caminando y buscamos acomodo, en nuestra mesa estaban las fuerzas duras del ex Don: Empresarios, políticos de medio pelo, unos artistas y unas golfas que ahora están en la nómina del magisterio.

Pedí una cuba, el mesero la trajo sin hielos, los mixiotes con arroz empezaron a desfilar, una banda que se llamaba la ASKEROSA empezó a tocar “Mi padrino el diablo”.

Mi gorda me llevó a bailar, mis pies pisaron los juanetes de una mujer quien me echó bronca.

De inmediato llegaron 5 tipos con aspectos de cholos.

Saqué mi Glock y huyeron como ratas cuando ven un gato.

Tomé mi asiento y traté de hacerme un taco.

Una maldita mosca estaba arriba de la carne.

“¡Puta madre, pinche pueblo!”, exclamé.

Mi mujer me agarró mi pajarito.

-Vamos al baño –me dijo-

Ahí atrás de un tinaco azul lleno de gasolina robada penetré a la mujer.

Desfogué mi frustración y coraje.

Mi asombro fue tal que vi a Pablito hacer su talacha con el ex Don para ganarse un lugar en el senado.

Tuve ganas de vomitar.

Me di un pericazo para tranquilizarme.

Regresé a la fiesta.

Me hice un taco de mixiote sin mosca y baile al ritmo de la ASKEROSA.

Y pensé: Sin duda #mehacefaltamaspueblo

 

 

 

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Periodismo Ficción