Atentado en Estambul: una cámara de seguridad muestra al tirador en pleno ataque

En las imágenes se puede ver al terrorista abrir fuego contra la gente. Horas antes el Estado Islámico se atribuyó el ataque en Turquía; el responsable continúa prófugo

La policía turca detuvo a ocho personas por su supuesta participación en el ataque a un bar en Estambul durante los festejos de Año Nuevo en el que fallecieron 39 personas.

Autoridades locales continúan operativos de seguridad tras el atentado en la discoteca Reina, esto a unas horas de que el Estado Islámico se atribuyera el ataque del pasado domingo, cuando un hombre armado disparó contra los comensales, al señalar que un “heroico soldado del califato” realizó el ataque en donde resultaron heridas más de 70 personas, varios de ellos continúan en estado crítico.

El atacante continúa prófugo por lo que las autoridades mantienen operativos para dar con su paradero, luego de que fuera identificado al revelarse un video de la discoteca, así como imágenes del momento del ataque armado.

Inicialmente se reportó que el atacante vestía un disfraz de Santa Claus, por lo que se sospecha que pudieron ser varios agresores, ya que en el video al hombre que se observa disparando contra las más de 500 personas que celebraban el Año Nuevo vestía de negro. (Con información de Agencias)

Las cámaras de seguridad de la discoteca en Estambul, Turquía, captaron el momento en que un atacante con un fusil Kaláshnikov comenzó a disparar contra las personas que se encontraban en el lugar para celebrar el comienzo del 2017.

En la grabación, difundida por el diario británico Ruptly, se observa el momento en que un hombre vestido de negro abre fuego contra una de sus primeras víctimas.

Con el arma ya preparada, el asaltante irrumpe en el club en donde perpetró el atacante, que dejó con 39 personas muertas y 69 heridas.

La policía turca buscaba este domingo a un asaltante que, supuestamente vestido de Papa Noel, efectuó disparos en un abarrotado club nocturno de Estambul durante la fiesta de Año Nuevo, matando a al menos 39 personas e hiriendo a casi 70 más, en lo que las autoridades calificaron de ataque terrorista.

Veinticuatro extranjeros estaban entre los fallecidos, dijo la agencia de noticias estatal de Turquía. Muchos eran de países de Medio Oriente, como Jordania, Líbano y Arabia Saudí, pero también había ciudadanos de la India y Bélgica.

Tres de los heridos estaban en condición crítica, dijeron las autoridades.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan condenó enérgicamente “el ataque terrorista en el vecindario Ortakoy de Estambul en las primeras horas de 2017” y ofreció sus condolencias por los fallecidos, incluidos los “invitados extranjeros”.

El atacante, que tenía un arma larga, mató a un policía y un civil afuera del popular club Reina alrededor de la 01:15 de la madrugada para luego entrar y disparar contra los que celebraban en el interior, dijo el gobernador de Estambul, Vasip Sahin.

“Por desgracia, disparó de manera muy cruel y despiadada contra inocentes que estaban ahí para celebrar el Año Nuevo y divertirse”, declaró Sahin a reporteros.

Ningún grupo se atribuyó de inmediato la autoría del ataque y las autoridades no identificaron a posibles sospechosos. Los ataques más letales ocurridos en suelo turco en 2016 fueron obra del grupo extremista Estado Islámico o de insurgentes curdos.

Turquía forma parte de la OTAN y es uno de los socios de la coalición liderada por Estados Unidos para luchar contra el grupo EI. Ankara mantiene también un renovado enfrentamiento con los rebeldes curdos en el suroeste del país y al otro lado de la frontera en Siria e Irak.

Las autoridades no identificaron todavía al pistolero, que sigue prófugo, explicó el ministro turco del Interior, Suleyman Soylu. “Nuestras fuerzas de seguridad han comenzado las operaciones necesarias. Si Dios quiere, lo atraparemos pronto”, apuntó.

Según la televisora privada NTV, el agresor entró en la lujosa discoteca a orillas del Bósforo, en el lado europeo de la ciudad, vestido con un traje de Papá Noel. Se cree que salió del local vestido con otra ropa, explicó el ministro agregando que la hipótesis es que actuó solo.

Tres o cuatro de los muertos turcos podrían ser empleados del club nocturno, dijo.

“Esto fue una masacre, un acto salvaje inhumano”, declaró Soylu.

Algunos de los asistentes saltaron hacia las aguas del Bósforo para escapar, de acuerdo con los reportes de prensa.

Mehmet Dag, de 22 años, pasaba por delante del local y vio como el sospechoso baleaba a un policía y a un peatón. Según su relato, el atacante amenazó después a los efectivos de seguridad, apuntando contra ellos, y entró al club. “Una vez que entró, no sabemos qué pasó. Hubo sonidos de disparos, y después dos minutos, el sonido de una explosión”.

Imágenes filmadas con un celular por Dag y obtenidas por The Associated Press muestran a un policía tendido sobre el suelo afuera de la discoteca y a una mujer. Dag le dijo a la mujer, que estaba tendido boca abajo en un charco de sangre, “hermana, se pondrá bien”. Llamó a una ambulancia. La filmación mostró ambulancias y las luces del puente de Estambul mientras los sonidos de los disparos llegaban afuera del club.

Sinem Uyanik estaba en el club al momento del ataque con su esposo, quien resultó herido.

“Antes de que pudiera entender lo que estaba pasando, mi esposo me cayó encima”, dijo afuera del hospital Sisli Etfal, de Estambul. “Tuve que quitarme de encima varios cuerpos para poder salir. Estaba aterrada”. Ninguna de las tres heridas de su esposo revestía gravedad.

Policías con equipo antimotines, metralletas y camiones blindados bloqueaban la zona cercana al club nocturno, uno de los sitios más populares de Estambul. Varias ambulancias llegaron al lugar y algunas se llevaron a los heridos a hospitales de la ciudad.

El club se ubica cerca de donde se perpetraron recientemente ataques suicidas que mataron a decenas de personas en los alrededores de un estadio de futbol.

Se estima que unas 600 personas celebraban la llegada de 2017 el interior del club nocturno, que suele estar frecuentado por famosos nacionales incluyendo cantantes, actores y deportistas. Se pudo ver a varios fiesteros saliendo aturdidos de las instalaciones y la música se cortó.

El primer ministro del país impuso un veto informativo y pidió a los medios que eviten publicar cualquier cosa que pueda causar “temor en el pueblo, pánico y desórdenes y que solo puedan servir a los intereses de organizaciones terroristas”.

Ankara y Estambul han sido blanco de varios ataques en 2016, perpetrados por el grupo Estado Islámico o por rebeldes curdos, en los que han muerto más de 180 personas.

   
 La Razón