La deuda de Mover a México

El PRI y su muy suya forma de administrar demostró que estábamos mejor sin Mover a México.

0
166

En la iniciativa privada existe ya mucha preocupación, sobre todo de los grandes empresarios, por el crecimiento de la deuda pública que se ha disparado de manera inusual en estos primeros años de la administración federal. Aumentó 52.45% de diciembre de 2012 a diciembre del año pasado 2015. Lo más preocupante es el discurso que minimiza tal situación porque en voz de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no hay nada de qué preocuparse ya que la deuda está controlada y se debe a “factores externos” en los que, pasando estos todo volverá a ser estable y regresaremos al crecimiento económico (¿?). La cifra que representa nuestra deuda del 43.2% del PIB, es normal argumentan los titulares de Hacienda porque a comparación de otros países como Estados Unidos, su deuda le representa más del 102% de su PIB, o Japón que está en 210% o la zona euro que le repercute en 92%; sin embargo, la gran diferencia y que no comparan es la balanza comercial de estas potencias en la que casi siempre hay superávit y en los que los ingresos tributarios son mucho mayores que en México y es ahí donde radica lo preocupante.

Las medidas tomadas son casi nada planeadas o estructuradas si no es que son de mero discurso: Una reforma fiscal que no formaliza a los informales ni hace más ágil y eficaz el pago de impuestos, un recorte presupuestal pero hay derroche de recursos en diversas secretarías ni una procuración y administración de la justicia que demuestre que el desvío de recursos es castigado.

Según las propias cifras de Hacienda, el año pasado los ingresos totales del sector público federal sumaron 4.264 billones de pesos (el 22.6% del PIB), de los cuales solo 2.366 billones de pesos fueron por ingresos tributarios, es decir, los ingresos por impuestos (ISR, IESPS, IVA, a la Importación, sobre exploración y explotación de hidrocarburos, y otros) representaron el 12.5% del PIB, ni una cuarta parte, lo que sitúa a México como el país miembro de la (OCDE) que menos cobra y recauda impuestos como motor de su economía.

Por este motivo, resulta irrisorio y cínico que ahora que empiezan campañas electorales en Puebla por la denominada “mini gobernatura”, sea la candidata del PRI quien argumente que se malgastan los recursos en obras sin sentido u obras sin beneficio a la población. De un listado de acuerdo con el periódico El Financiero, Puebla fue el único estado que redujo su deuda mientras que otros la aumentaron en casi lo doble. El caso de Puebla es ejemplo porque sus pasivos disminuyeron 5.44%, al pasar de 9 mil 104.7 millones de pesos a 8 mil 608.7 millones de pesos en cinco años. Luego entonces no cabe la crítica electorera en la que solo es repetir incansablemente que las cosas no se están haciendo bien o que se mal gastan el dinero. Con tantos recortes presupuestales por parte del gobierno federal cuál hubiera sido el camino para crear, construir, diseñar y proyectar en el estado sin intervención de capital privado, ninguno más que la deuda pública. En mi colaboración antepasada hacía referencia que la diferencia entre buscar la manera o decir “no se puede”.

Los candidatos del PRI tienen una tarea difícil que es demostrar con hechos que su política económica siempre ha sido ineficaz por no decir un desastre. Quizá por esta maldita herencia en la que creen ciegamente que el Estado debe hacerse cargo de todo y proveer de todo a todos. De igual modo, muchos de estos candidatos votaron en favor de estas reformas que sacarían a México de sus estancamiento (otra vez la duda ¿?) y simplemente ahora no pueden defender lo indefendible. La gente de a pie, como lo argumento la candidata Blanca Alcalá lo que desea es de verdad pagar menos luz, o poder comprar gasolina más barata o simplemente, tener empleo. El PRI y su muy suya forma de administrar demostró que estábamos mejor sin Mover a México.

La deuda crece y solo nosotros podremos decidir entre los “beneficios” del discurso revolucionario o las acciones que han revivido a Puebla.

COMPARTIR

DEJA UNA RESPUESTA